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Condena a arquitecto como coordinador de seguridad y salud.

Un juez ha inhabilitado durante cuatro años a un arquitecto por la muerte de un obrero durante la demolición de un edificio en el centro de Alicante. El magistrado le ha impuesto además, un año y medio de prisión y 1.080 euros de multa. La Fiscalía solicitó también la condena de la empresaria que promovió las obras, pero el magistrado la ha absuelto porque delegó la responsabilidad de la seguridad en el arquitecto. En el accidente también resultó herido muy grave otro obrero. Los dos trabajadores se precipitaron desde una altura de tres pisos y arrastraron en su caída toneladas de cascotes. El accidente sucedió el 11 de septiembre de 2000 en la calle Reyes Católicos de Alicante.

El titular del juzgado de lo Penal nº2 ha llegado a la conclusión de que el arquitecto es responsable de los delitos de homicidio por imprudencia, lesiones y contra los derechos de los trabajadores por no hacer un buen plan de riesgos laborales ni facilitar a los obreros los medios de prevención necesarios. El magistrado entiende que el arquitecto estaba legalmente obligado a facilitar esos medios «a pesar de no ser el empresario».

El imputado tenía a su cargo la dirección técnica de la obra y la coordinación en materia de seguridad, y realizó el proyecto de demolición y el estudio básico de seguridad. El juez considera que el proyecto de prevención de riesgos «era demasiado genérico».

El suceso se produjo cuando los dos trabajadores se encontraban en el interior del edificio realizando tareas de demolición. Los obreros tenían cinturones de seguridad. Sin embargo, las vigas del edificio no habían sido apuntaladas para evitar un eventual derrumbe. Tampoco se había instalado el sistema denominado «línea de vida» que consiste en la colocación de un cable tenso por encima de la cabeza de los obreros al que permanecen unidos por medio de un cable. Los dos operarios cayeron al romperse los amarres de sujeción de sus cinturones de seguridad.

13/06/2005 - Levante